Lo que hay aquí

Esto que sigue son solo mis opiniones, mis pensamientos. Al menos aquellos que quiero hacer públicos. Si te gustan, compártelos. Si no te gustan, lo siento pero no tengo otros. Cualquier comentario es bienvenido. Si usas algún texto o fragmento, por favor cita la procedencia.

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29 de marzo de 2026

La penúltima (Domingo de Ramos)

 

De la misma manera, tomó el cáliz, lo levantó y lo pasó a sus discípulos diciendo: “Venga, la penúltima”.

27 de marzo de 2026

Narcisista maligno, pero no tonto

 

Esta semana, a nuestro querido Zanahoria Con Laca le han llamado narcisista maligno y en declive mental, así como paciente de demencia fronto-temporal. Entre otras lindezas. Todo ello para explicar su errático comportamiento. No soy yo quien para contradecir a los expertos, que son los que entienden de esas cosas. Pero hay un aspecto que a mi juicio olvidan: cada vez que este señor abre la boca, sube el pan. O baja. Cualquier avisado del mensaje puede, subrepticiamente, comprar -o vender- los activos más convenientes para ganarse un pastizal con la operación. Y parece que eso precisamente es lo que está ocurriendo entre familiares y allegados: se están levantando una pasta a costa de las ocurrencias de ZCL. Ya hay algunos expertos escrutando este tema.

Ahora quiere colonizar la Luna: atentos a una posible Moon Scrapers Ltd que subirá como la espuma hasta que diga que lo de la luna es una gilipollez (no antes de que se hayan vendido las participaciones familiares) y las acciones se derrumben como naipes. Estará loco, pero ya se sabe: los tontos y los locos siempre se salen con la suya.

 PS: Este texto lo subí al blog el 27 de marzo, después de unos días escrito. El 29 de marzo, la edición digital de El País publicaba el siguiente titular: "La guerra de Trump abona el terreno para la especulación financiera, pero levanta ampollas en Wall Street". En la noticia, elaborada por Laura Salces, puede leerse: "Activos tan dispares como las Bolsas y el precio del petróleo se vieron sometidos el pasado lunes a una montaña rusa que provocó fuertes oscilaciones durante la jornada y que tuvieron un detonante común: la decisión de Donald Trump de aplazar el ataque a instalaciones energéticas de Irán. La intrahistoria, más allá de las conversaciones entre ambos bandos, se conoció más tarde. Un cuarto de hora antes de que el presidente estadounidense anunciara la tregua en su red social Truth se produjeron apuestas millonarias en derivados financieros que proporcionaron suculentos beneficios a unos pocos, y desconocidos, inversores." y "...el pasado lunes se ejecutaron unos 580 millones de dólares (unos 500 millones de euros) en derivados a favor de la caída del precio del petróleo. Una cifra ocho veces superior a la habitual, según el estudio elaborado por Financial Times. El movimiento tuvo su réplica en los futuros del S&P 500, el índice bursátil más seguido del mundo. Los beneficios totales superan los 800 millones de dólares".

Más adelante, se cita al premio Nobel de Economía Paul Krugman: “cuando los directivos de una empresa o personas cercanas a ellos utilizan información confidencial para obtener beneficios económicos personales, se trata de uso de información privilegiada, lo cual es ilegal”. Pero su análisis de lo ocurrido en su newsletter en Substack va mucho más allá: “Tenemos otro término para las situaciones en las que personas con acceso a información confidencial sobre seguridad nacional —como planes para bombardear o no bombardear otro país— explotan esa información para obtener ganancias. Ese término es traición”. 

Más de lo mismo puede leerse en Ganar medio millón apostando a que matan a Jameneí, esta vez sobre el mundo de las apuestas y con DT junior como protagonista.

Pues eso mismo es lo que yo decía. De tonto, ni la laca.

21 de marzo de 2026

Nada para evitarlo

 En 1931, Bertrand Russell publicó La perspectiva científica, donde se puede leer lo siguiente: “… el amor del poder ha desplazado a todos los demás impulsos que completaban la vida humana. El amor, el placer y la belleza tienen menos importancia para el industrial moderno que para los príncipes magnates de tiempos pasados. La manipulación y la explotación son las pasiones dominantes del industrial científico típico. El hombre corriente puede no compartir esta rigurosa concentración; pero por esa misma razón fracasa para conseguir arraigo en las fuentes del poder y deja el gobierno práctico del mundo a los fanáticos del mecanismo. El poder de producir cambios en el mundo, que es inherente a los directores de grandes negocios en los tiempos actuales, excede con mucho al poder que poseyeron nunca individuos de otras épocas. No podrán ordenar cortes de cabeza como Nerón o Gengis Khan; pero pueden decretar quién debe morir o quién debe hacerse rico; pueden alterar el curso de los ríos y disponer la caída de los gobiernos. Toda la historia demuestra que el gran poder embriaga. Afortunadamente, los modernos poseedores del poder no se han percatado bien de lo mucho que podían hacer si se decidiesen. Pero cuando este conocimiento comience a iluminarles, cabe esperar una nueva era de la tiranía humana.”

¡Toma ya!, ¡1931!, ¡hace casi cien años!

Es evidente que ese conocimiento del que habla Russell ya ilumina a más de un preboste y tecno-oligarca. A mí, concretamente me dan más yuyu los segundos. A fin de cuentas, al zanahoria ese que gasta más laca que la Thatcher lo ha elegido el personal (que ya son ganas) y, con suerte, pueden darle el finiquito a los cuatro años. Los otros están ahí para quedarse y son los que deciden el reparto del bacalao. El zanahoria, que de tonto no tiene ni el flequillo, intenta pasar por uno de los meta-amazones: se rodea de ellos y ya tiene compradas teles, diarios, opinadores, su red social… Ya decreta quién muere, quién se hace rico, qué gobierno cae, dónde está el golfo de América. Y si le dan cancha, el Amazonas pasará por Mar-a-Lago. De poder, lleva un pedo del quince. Pero aunque a este tarado le retiren la gorrita de Comandante en Jefe, los meta-amazones seguirán estando ahí, alentando el scroll infinito y la idiocia natural para sustituirla por la falsa inteligencia artificial. Como directores de grandes negocios seguirán ostentando el poder de producir cambios en el mundo, de manejar el títere. Mientras, el hombre corriente fracasa para conseguir arraigo en las fuentes del poder y deja el gobierno práctico del mundo a los fanáticos del mecanismo. El hombre un poco menos corriente, el conocido como espabilao, intenta rebañar las migajas y se hace experto en IA, prescriptor, creador de contenido que ni crea ni contiene, o simplemente tiktokero gracioso.

Y todo esto sucede al tiempo que los ucranianos son invadidos y bombardeados, los palestinos son masacrados, a los venezolanos les imponen el gobierno “que más les conviene” y los derechos de los (y las) iraníes son defendidos a bombazos –eso sí, con cierto retraso- por el dúo Jewish Carrot (querían ponerse “Los Chunguitos” pero ya estaba pillado). Ah, y a los cubanos les están enviando barcos de vaselina para cuando se tengan que meter el Cuba Libre.

Los prebostillos hacen de coro griego y comentan la acción, acojonados por si les da un arancel en el morro. Puti va ofreciendo por las esquinas sus encantos y sus barcos fantasma con mucho crudo, contento de que le den un respiro para jugar con los drones en Ucrania. Aliesprés se ha sentado a mirar mientras se frota compulsivamente las manos. El resto hacemos de comparsa, miramos y, sobre todo, pagamos las fantas.

Se dice que Albert Einstein comentó que el mundo es un lugar muy peligroso; pero no por las maldades de los malos sino por la pasividad de quienes no hacen nada por evitarlo. Y va a tener razón don Alberto.

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Back again

 Pues sí. Después de casi cuatro años en silencio, aquí estamos otra vez. Vuelvo a sentir la necesidad de contar las cosas.

Hasta ahora, como tantas veces, he seguido contándomelas a mí mismo para, al final, acabar rompiendo el papel, borrando el texto. Porque la necesidad no es tanto contar las cosas como contármelas, ordenar lo que pienso, aclararme muchas veces. Pero ¿por qué no compartirlo?

Esta vez intentaré ser más constante, no abandonar tan pronto, escribir aunque sea una frase, una chorrada, subir una foto, una cita que me guste. Lo que sea. De alguna manera pretendo ser yo quien está detrás, aunque la frase sea de otro. A ver si cuela.

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29 de julio de 2022

Griñán al trullo

 

Griñán, al trullo. El botarate de Chaves, por los pelos. La defensa oficial: no se lucraron personalmente.

Primero: eso es una excusa de mierda.

Segundo: la ausencia de prueba no es prueba de ausencia. Eso ya se da en primero.

Cambio de tercio. A la Espe la porquería le alcanza ya las narices. Un poquito más, y ahogada.

¿Hasta cuándo vamos a tener que aguantar a esta panda de facinerosos?

¿A quién favorece toda esta podredumbre?

Decía Almudena Grandes hace ya diez años*: “El descrédito de la política ha cuajado en una profunda desafección popular hacia las instituciones democráticas, que la ciudadanía percibe como una fuente incomparable de corrupción. ¿Para qué interesarse por los programas de los candidatos, si ninguno cumple el suyo cuando llega al poder? Cada vez que un ciudadano piensa esto, los especuladores ganan un céntimo más, la salida del túnel se aleja algunos metros. Solo los políticos capaces de hacer política nos sacarán de esta, pero cada vez resulta más difícil convencer a los indiferentes de que todos no son iguales.”

Yo no sabría decirlo mejor ni de coña.

 

*Almudena Grandes. La indiferencia. El País, 22/10/2012

 

22 de julio de 2022

Prontuario cultural básico: Red de investigación (o investigación en red)

 

Red de urdimbre lo suficientemente tupida como para evitar el escape de cualquier euro procedente de fondos públicos. Como en cualquier tipo de pesca de arrastre, el cebo es inexistente o es un simple señuelo.